jueves, 25 de septiembre de 2014

Y de repente...

La vida se vuelca en versos, en palabras que no valen nada pero que significan todo, en sombras que te atraviesan la espalda como flechas indias.
Te das cuenta que la vida no es nada, que nunca serás igual que ayer, que a veces realmente marcaste con una pisada la vida de alguien, como una pisada en tierra lunar, que nunca se borra por la falta de gravedad. Te das cuenta de que necesitan que sepas lo que sucede, que te recuerdan al ver cualquier cuadro pintoresco o cualquier catedral.
Sabes que la vida sigue, que no podrá detenerse ante ningún problema que no sea mortal, ante nadie que te pueda mortificar.
Te das cuenta de que aunque la vida sigue, a veces, llega a detenerse por alguien.
Te das cuenta de que tú podrás llegar a detenerte por alguien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario