viernes, 26 de diciembre de 2014

Astrosmezquinos

A veces me da por pensar que aunque seas turrón, para qué vuelves a esta ciudad.
¿A caso no ves que los astros brillan más?
No tengo ni un solo poder sobre ti, no soy ninguna luna lunera en las noches.
Pero aún así, reconócelo, haz el favor de hacerlo, todo era más fácil cuando no estabas tan, TAN cerca. Retiro lo dicho anteriormente, no te quedes o no te vayas, no se.
¿A caso eres lo que le falta a la vida para que sea provechosa?
Solo te pido que a partir de ahora, o a partir de mucho antes, no escuches nada de lo que tenga para decir...

viernes, 19 de diciembre de 2014

Inframundo

Soy una fiera, una gata callejera, un perro guardián.
Soy, no se que soy.
Soy cuando respiro.
Soy una tarde alentadora en cualquier terraza.
Soy lo que jamás imaginé.
Y de repente dejo de ser todo eso para no ser más que nada.
Para que se derrumben todos mis principios y mis ideales al pasar por cualquier lugar que no tenía que haber pasado.
Casualidades del destino o burlas del universo.
Es una especie de renacer del inframundo más muerto que pisé.
Es una forma de sol radiante en el invierno más frío y nevado.
Es una bofetada que te deja blanca y traba todas tus palabras de camino a un lugar donde descansar del poco ajetreo y de la mala fortuna.
Me dejo ahogar en el olvido.
Me dejo caer al vacío y desvanecerme en llamaradas de señales de humo.


sábado, 13 de diciembre de 2014

Últimos versos

Tus momentos se acabaron, por lo que tus cuentos también deben hacerlo.
En algún momento de la vida no serás más que viejos polvos.
A lo largo de la vida tu recuerdo irá haciéndose más tenue, más transparente, hasta desaparecer por completo, hasta volver a no conocernos.
Y justo en ese momento, en ese preciso instante, volveremos a empezar de cero.
Puede tardar mucho o poco, poco o mucho, pero a pesar de eso la corta felicidad que pudimos guardarnos quedará resguardada en cualquier rincón de mis intestinos y cada sonrisa que parta de mis labios será un poco tuya, un poco de todos los que formaron y compartieron mi corta o larga felicidad.
No insinúo que no te mantendré en la estantería de recuerdos, no te confundas. No digo que te olvidaré al completo ni que no seas un bonito libro. Tan solo pretendo insinuar que desaparecerás más aún, porque cuando des un paso y sea yo la que se decante porque salgas de mi cabeza, entonces será ahí cuando de verdad te hayas marchado.
Feliz último cuento.

invierano

Las hojas de los cuentos que te escribí a veces huelen a ti. Si paso el dedo por sus bordes me impregno de tus aromas.
No se que es lo que creo recordar, si es un fresco viento del norte que me empapa de lluvia o si tan solo viene del sur para hacer que baile con las hojas caídas en otoño.
No eres más importante que un viejo y pelado árbol, pero me gusta tanto dibujarlos y observarlos, los veo tan firmes, tan tranquilos, tan llenos de vida que hasta me regalan oxígeno y tardes, al igual que tú.
Estoy tan contenta y feliz ahora mismo, casi alcanzo a no recordar que me zambullo en pasados, casi los creo presentes. Casi llego a no creerte.
Puedo llegar a considerar que la lejanía es hasta buena, que el aire que respiro es frío y embriagador, puedo considerar que tu conquista fue del todo completa y que tu reconquista fue absoluta.
Puedo llegar a considerarte virtud, no se si tu me mejorabas o yo te mejoraba a ti, si compartimos felicidades, pero ahora llego a comprender que nada de eso importa lo suficiente.
Tal vez ni tu importes tanto, tal vez me equivoque.
Tal vez pueda entender que te quiero, pero que ya no me gustas, o simplemente entienda que siempre podrás volver a gustarme.