Hagamos una cosa, tengamos una sola cita, hagamos un solo viaje.
Convencete así del tipo de persona que soy.
Decide a partir de entonces que querrás hacer conmigo o de mi.
Escuchame hablar.
Mira como sonrío y me sonrojo.
Decide a partir de ahí todo.
Mira como bostezo al despertar.
Como me visto para marchar.
Contempla mi pelo despeinado al bajar de la nube del sueño.
Decide a partir de ahí el resto de tus días.
Mira por la ventana.
Retrocederé para mirarte y lanzarte una última mueca.
Guiñame un ojo.
Decide a partir de ahí si quieres seguir formando parte parte de estas hojas.
Decide a partir del único día tus demás días, sin mi o conmigo.
Decide a partir de ahí si compartirás el hueco de la cama.
sinamoniaco
Un pequeño trocito de mi
martes, 5 de mayo de 2015
Etiquetas
A veces te recuerdo un poco cercano,o sucede cualquier cosa para que alguien tenga que mencionarte o sacarte en cualquier tema de conversación.
Realmente no se si estoy preparada para llevar a cabo todas las propuestas que me hiciste prometer. Me dan miedo por ser demasiado necesarias.
No tengo del todo claro que es lo que pasa o en que parte de tu cuerpo se mantienen mis recuerdos, si es que no se los ha comido el tiempo aún.
La verdad es que aún no se ni para que puedo llegar a estar preparada. Quiero pasar página, de verdad que lo intento, pero hay algunas hojas marcadas en este libro, hay algunos días que no quiero que se pudran con la humedad, hay algunas habitaciones que no quiero que se llenen de telarañas y se ensucien, no pintan nada en mis historias.
Tal vez el camino no sea un camino necesario, quizá solo sean pensamientos y caminatas de ciudad.
Tal vez no me haga falta contemplar lagos y árboles.
Tal vez me baste con observar el cielo del techo de mi habitación.
Tal vez solo te quiera por haberte hecho daño.
Realmente no se si estoy preparada para llevar a cabo todas las propuestas que me hiciste prometer. Me dan miedo por ser demasiado necesarias.
No tengo del todo claro que es lo que pasa o en que parte de tu cuerpo se mantienen mis recuerdos, si es que no se los ha comido el tiempo aún.
La verdad es que aún no se ni para que puedo llegar a estar preparada. Quiero pasar página, de verdad que lo intento, pero hay algunas hojas marcadas en este libro, hay algunos días que no quiero que se pudran con la humedad, hay algunas habitaciones que no quiero que se llenen de telarañas y se ensucien, no pintan nada en mis historias.
Tal vez el camino no sea un camino necesario, quizá solo sean pensamientos y caminatas de ciudad.
Tal vez no me haga falta contemplar lagos y árboles.
Tal vez me baste con observar el cielo del techo de mi habitación.
Tal vez solo te quiera por haberte hecho daño.
sábado, 7 de marzo de 2015
Mierda.
Tengo que resistir estas ganas irrefrenables de hablarte.
Tengo que aguantarme esas ganas irresistibles de hablar como antes.
Esas ganas de comerte con patatas.
Estoy en medio de la punta vieja y la punta nueva.
Estoy en medio de lo que raspa y de lo que me duele.
Estoy apoyada en tu pared de gotelé.
Me debato entre el pensamiento de no pensarte y la resistencia de no hablarte.
Mi cabeza es una librería desordenada con nuevos cuentos por llegar.
No te mereces ni una de las palabras que te dedico, no te mereces ni una de las hojas que malgasto en hablar de ti.
Pero es que no se que tienes, o que se supone que esta haciendo el mundo para que me acuerde de ti, ¿acaso el planetario entero se ha alineado para ponerse en mi contra?
¡¿Qué mierdas me pasa contigo?!
Tengo la cabeza más loca aún por tu culpa, y ni siquiera estás aquí, ni siquiera hablamos.
¡¿Qué cojones me pasa contigo?!
Empiezo a detestarte, o a detestarme por no saberlo.
Te detesto tanto que te mataría a mordiscos.
Tengo que aguantarme esas ganas irresistibles de hablar como antes.
Esas ganas de comerte con patatas.
Estoy en medio de la punta vieja y la punta nueva.
Estoy en medio de lo que raspa y de lo que me duele.
Estoy apoyada en tu pared de gotelé.
Me debato entre el pensamiento de no pensarte y la resistencia de no hablarte.
Mi cabeza es una librería desordenada con nuevos cuentos por llegar.
No te mereces ni una de las palabras que te dedico, no te mereces ni una de las hojas que malgasto en hablar de ti.
Pero es que no se que tienes, o que se supone que esta haciendo el mundo para que me acuerde de ti, ¿acaso el planetario entero se ha alineado para ponerse en mi contra?
¡¿Qué mierdas me pasa contigo?!
Tengo la cabeza más loca aún por tu culpa, y ni siquiera estás aquí, ni siquiera hablamos.
¡¿Qué cojones me pasa contigo?!
Empiezo a detestarte, o a detestarme por no saberlo.
Te detesto tanto que te mataría a mordiscos.
Deberes:
Debo empezar a descubrir que es lo que quiero.
Debo dejar de pensar en un futuro pasajero.
Debo dejar de pensar en el amor como algo que necesario cuando sola estoy mejor que nunca.
Debo dejar de creer, aunque solo sea en el fondo de mi estómago, que vas a volver.
Debo dejar de sentir pena cuando lo único que hiciste fue decirme cosas que no merecía.
Debo dejar de echar un poco en falta nuestras antiguas conversaciones, por el simple hecho de que son antiguas.
Debo bañarme en el mar salado y correr con la arena bajo mis pies.
Soñar despierta.
Flotar entre las olas, sumergirme en ellas.
Vivir día a día con las cosas pequeñas.
Los pequeños detalles.
Como el olor de la panadería al volver a casa por la mañana y borracha.
Como todas las veces que me besaste en la nariz.
miércoles, 4 de marzo de 2015
...
No te entiendo.
No alcanzo a llegar a comprenderte.
No entiendo mis pensamientos, o el por qué camino tan melancólica en la vida, como si toda ella hubiese retrocedido y volviese a esa primavera soleada.
Como si volviese a sentarme bajo tus sombras.
Como si no supiese ya más que de sobra que no volverás a por mi.
Y de repente, cambian todos mis pensamientos, y se que no quiero que vuelvas, pero te ansío dentro de mis venas.
Despertador humano.
Haz que las horas pasen más rápido.
Haz que los minutos no se detengan entre pasado y recuerdo.
Haz que los segundos no cuenten.
Salva mi planeta.
No alcanzo a llegar a comprenderte.
No entiendo mis pensamientos, o el por qué camino tan melancólica en la vida, como si toda ella hubiese retrocedido y volviese a esa primavera soleada.
Como si volviese a sentarme bajo tus sombras.
Como si no supiese ya más que de sobra que no volverás a por mi.
Y de repente, cambian todos mis pensamientos, y se que no quiero que vuelvas, pero te ansío dentro de mis venas.
Despertador humano.
Haz que las horas pasen más rápido.
Haz que los minutos no se detengan entre pasado y recuerdo.
Haz que los segundos no cuenten.
Salva mi planeta.
martes, 3 de marzo de 2015
''te quiero''
El amor, pero ese amor de verdad, no la facilidad con la que se sueltan ''te quiero'' en al aire. Ese amor no se busca, te encuentra, y seguramente nunca sea la persona que pretenda cada uno de nosotros.
Para llegar a querer a alguien de esa forma hay que aprender a estar solos y a saber que no nos pasa nada por no pasar los domingo en pareja.
Nadie va a decirte nada por conocer a otras personas, no es que tengas que estar solo hasta que aparezca, puedes conocer a montones de personas antes, pero no sueltes los ''te quiero'' a la ligera, porque querer a alguien es mucho más complicado que un domingo de peli y manta.
Querer a alguien supone quererle a las buenas y a las malas, apoyarle en sus elecciones aunque estas no te convengan. Significa que aunque se vaya y tarde años en volver siempre podrá contar con tus oídos para escucharle.
Porque querer es querer de verdad.
Tanto que podríais ser amigos aunque escociese.
Querer es anteponer a veces sus cosas a tus cosas y no creer que te debe nada a cambio por ello.
Ni si quiera un gracias.
Aunque de todos modos ''gracias''
Para llegar a querer a alguien de esa forma hay que aprender a estar solos y a saber que no nos pasa nada por no pasar los domingo en pareja.
Nadie va a decirte nada por conocer a otras personas, no es que tengas que estar solo hasta que aparezca, puedes conocer a montones de personas antes, pero no sueltes los ''te quiero'' a la ligera, porque querer a alguien es mucho más complicado que un domingo de peli y manta.
Querer a alguien supone quererle a las buenas y a las malas, apoyarle en sus elecciones aunque estas no te convengan. Significa que aunque se vaya y tarde años en volver siempre podrá contar con tus oídos para escucharle.
Porque querer es querer de verdad.
Tanto que podríais ser amigos aunque escociese.
Querer es anteponer a veces sus cosas a tus cosas y no creer que te debe nada a cambio por ello.
Ni si quiera un gracias.
Aunque de todos modos ''gracias''
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


