Huesos flacos. Huesos rotos. Huesos frágiles. Un cigarro. Una calada y... y todo se esfuma, en un soplo soplo de huesos quebrantados Huesos. Huesos, poco músculo y mucha piel. Piel con piel, aliento con suspiro, cercanía con humareda, cama de huesos. Huesos en los ojos. Un espejo y mucho músculo, un espejo roto, un espejo derruido, un espejo al que temo. Un reflejo, tú
Ilusiones de ensoñación pestañas de limousina cariño, con tu hermoso rostro vierte una lágrima en mi copa mira esos ojos mira lo que significas para mí pastelitos y batidos soy un ángel ilusorio soy un desfile de fantasía quiero que sepas lo que pienso ya no tendrás que adivinarlo no sabes de dónde vengo no sabemos adónde vamos alojados en la vida como ramas en un río atrapadas por la corriente te llevo me llevas así podría ser ¿no me conoces? no me conoces aún
En verdad no me apetecía escribir otro día sobre ti y sobre todo lo que intento detestarte sin exito alguno, pero ya ves, aquí sigo, sin poder evitarlo, como si toda la atmósfera que me envuelve me hablase de ti, como si me importase realmente lo que opinas de mi, como si consiguiera odiarte aunque tan solo fueran unas milésimas. (Sacadme de este plato hondo antes de que termine de comerme porque no encuentro la escalera del incendio que esta apunto de provocarse).
Estoy cabreada. Estoy cabreada por su falta de decisiones. Estoy cabreada por no poder dejar de perder los papeles cuando me mira o ponerme nerviosa si le veo por la calle, por perder las bragas cuando me sonríe. Juro que lo odio, pero lo odio de una forma demasiado atrayente y espacial. Lo odio de esa forma en la que solicitas la muerte pero bajo las sábanas. Lo odio de esto que quieres estrangularlo o que te estrangule él en un abrazo. Lo odio, lo odio, lo odio, lo odio tantas veces como haga falta. Lo odio por sentirme atraída hacia él. Lo odio porque aparece de una forma inesperada en los sueños. Lo odio por mantenerme en tensión. Lo odio porque me pongo celosa. Lo odio porque me hace dudar de mi misma Aunque si me lo pidiese, bailaría con él o le regalaría gominolas.
Todo siempre empieza por una confusión, algo que te lo recuerda, una mirada inadecuada, cualquier cosa que te haga removerte por dentro por tus dudas mentales, lo que hablas con otros, que otros te digan se nota que lo quieres a tu lado o que te digan ojala esteis juntos. Todo se engloba a ese extraño sentimiento que no sabes si es correcto o si sería mejor que fuera pasando sin dejar ni un solo rastro, ese maldito nerviosismo que te llena el estomago y no permite que jamás tengas hambre. Porque no son las ''bicentury'' lo que te quitan el hambre, es el amor, el que te guste alguien, las primeras sensaciones que presientes en el comienzo de algo nuevo, que no sabes si es tan nuevo o tan viejo. El sentirte mejor, sentir que todo, hagas lo que hagas a partir de cierto momento va a estar bien, que todos los males anteriores van a pasarse, que ya no van a joderte tanto como lo han hecho hasta ahora, que puede que vayan a quererte de verdad.
Ya sé que hace tiempo que no me habitúo a escribir, pero tampoco encuentro un tema con sentido, aunque solo lo tenga para mi. De los pies a la cabeza llego a pensar que el tiempo por muy largo que parezca se pasa en pestañeos, y es entonces cuando empiezas a querer retroceder o a construir algo que haga que las horas sean días, porque estés acompañado o no. Cuando estás bajo esos resplandores enamorados de verano el tiempo no te da tiempo ni a recordarlo y cuando no estás ni enamorado ni perjudicado, parece que fue al día anterior todo aquello que antes podía costarte recordarlo pero ya no, ahora echas en falta esos calurosos y apaciguables días, echas de menos marcas de sol que no deben estar y echas de menos las barras de las que te colgabas por cualquiera que te ofreciera un simple beso.
Quiero ver tu risa todo el día, escuchar la melodía de tu voz. Quisiera ser el brillo de tus ojos, el peine que desnuda tu esplendor, la esquina que te ve cuando caminas. Quiero ver tu risa todo el día, escuchar la melodía de tu voz. Quisiera ser el brillo de tus ojos, el peine que desnuda tu esplendor, la esquina que te ve cuando caminas. La forma de tus labios y quiero ser tu último dolor, te pido que me cures esta herida, yo se muy bien que no es tu obligación, tan solo si amortiguas mi caída sera mi salvación. Prometo intentar no hacerte daño, prometo darte todo lo que doy, prometo regalarte sin reparo mi corazón. Prometo intentar no hacerte daño, prometo darte todo lo que yo, prometo regalarte sin reparo mi corazón
Necesito escribir sobre todas esas impresiones que me rellenan el cuerpo y se pasean por mi mente como si no pudiera surgir ningún otro pensamiento que un verano pasado, y parece que solo me queda un verano y perdí otros cuantos. Parece que solo queda una persona viviente en este planeta que es mi cabeza y al cual no puedo suprimir o buscar una salida de emergencia. Necesito salvarme, o que alguien me salve, porque no puedo parar de dar vueltas y vueltas como un tren sin paradas al que yo quiero descarrilar. De verdad que necesito que alguien me saque esta agonía de las venas. Un tira y afloja, que cosa un punto final en estas palabras infinitas que solo se inspiran de una lagrima resbalando por mi mejilla por uno y ninguno más. Sacarme de este circuito que no se acaba porque así siguen pasando los años, mis años, sus años y seguiran doliendole los pies de caminar por todas las articulaciones de mi cuerpo.
Hay días en los que te despiertas y otros en los que no te apetece despertar. Hay días en los que te levantas y te das cuenta de lo rápido que pasa la vida, que ya tienes derechos para votar y conducir. Hay días en los que te levantas de un salto de la cama y no paras de botar en el resto del día, estos son mis favoritos, porque son los felices, son esos días en los que las ausencias no se notan, que estas tú y solo tú con el mundo, tu apocalipsis personal, un poco de música como modo de cura para el corazón y la razón, la música que sea, rock and roll, pop, pachanga, la que te de la gana, como si fuera cantada personalmente para ti por tu grupo favorito, porque esos días no se olvidan, porque todos hemos querido alguna vez ser la única persona en el mundo, por esos días, yo brindo.
A pesar de haber logrado pasar página y superarte me gustaría detenerme un segundo en un punto de tu vida, dejando a parte tus malas decisiones, muchas malas decisiones. Me gustaría darte las gracias por dejar que lo pase de un solo trago, quería darte las gracias por hacerme menos insistente y persecutiva, por hacer que logre darme mi tiempo y que ya no me cele de alguna chica de alguien nuevo porque no me queda realmente más confianza en este mundo después de tantas cosas que han pasado. A si que aunque lo que mejor se te haya dado en esta vida ha sido joder la mia, te doy las gracias por hacer que mis pies rocen el suelo.