Me tiemblan las piernas, los pulmones y las branquias.
Te noto parte de mi y me noto parte de ti, jamás encontrare nada parecido a esas historias indomables.
Somos huesos y poca carne que se derriban en un santiamén, sin saber lo que realmente les importa como son tus pestañas.
Se derriban como el muro de Berlín sin querer pensar en otras condiciones históricas y se derriban con todo el alcohol que fluye por mis venas sin saber exactamente lo que quiere de ti.
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