Obsequiarme todos mis deseos con tu vieja camiseta de aquel año en el que nos conocimos y visteme con ella y arrancamela y muerdeme la oreja y despellejame y...y vuelve a desearme que todavía mantengo tu sonrisa favorita en los ojos y la sorpresa que me diste en los labios, aun te quiero y no lo hago y solo te lo diré escrito en las esquinas de mi/nuestra cama porque déjame aplicarte. Déjame sonreírte. Déjame hacerte lo que la primavera hace con los cerezos. Déjame advertirte que vas a quererme hoy, hoy que es un buen día para cerrar los ojos, soñar y dejarse llevar. Hoy es un gran día. Ni siquiera se porque te digo esto, lo único que quería decirte es que tu ausencia se nota en los cielos oscuros, claros y fluorescentes y es curioso ¿sabes por qué? porque no te soltare jamás, porque te quiero demasiado, porque tu lo sabes porque quiero bailar, bailarte, mientras suena Zocchero y perderme entre tus manos y tenerte hasta anciana para poder morirme con algo bonito a mi lado. Porque estás tardando y corrigeme si me equivoco, pero de verdad que eres esencial para respirar y me entretuve contando los amaneceres que me faltaste. Ojalá el menú del día sea echarte de menos, porque lo piensas. Se que no puedes volver pero socorreme desde lo alto de tu estar, vuelve a darme la mano y no la sueltes nunca más porque esta noche quiero que sea interminable y hacer un millón de cosas más, pero ante todo quiero que esta noche lleve escrito tu nombre y si me abandonas me siento tan vacía y tan llena de recuerdos que ojalá estos sean los que me llenen para siempre, pero tengo tanto infinitos de por medio que ni siquiera creo en la constancia. Ni siquiera creo en ti. Vete ya, porque de verdad, no quiero volver a ver lo sumamente perfecto que te noto y probablemente pueda detestarte y pueda decir, ''mira sí, en un momento compartimos pulmones, arterias y demás cosas pero hoy en día las cosas no son así, no compartimos besos, saliva, ni anfetamina'' y me enamoro, me enamoro del mundo y mando todo a tomar por culo. Deja que mi fin del mundo sea tu ombligo, tal y como tu voz es ese silencio que me arruina la existencia. Tal y como tus primaveras chillonas. Tal y como tus ojos que me enmudecen. Tal y como tú que me has jodido.
Tal vez solo te preguntaste mi estado de procedencia y no si estaba lo suficientemente loca para querer salvarte o mantener tus errores, buscaste mis sueños por cualquier rincón de mi mundo y haces que tus brazos sean el lugar más seguro en el que me haya encontrado jamás que todo puede ser sumamente perfecto cuando sudas maría, cuando juntas cuerpo con cuerpo o cuando entrelazas los dedos, por eso de echarte de menos cada vez que respiro.
Yo no podría echarte en falta así como lo hago.
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