Aunque te vayas mil veces siempre vuelves como si nada.
Vuelves y me besas y me sujetas la cara y me abrazas y me poner el pelo detrás de la oreja.
Vuelves a hacerme reír, a volver a preocuparme, vuelves a hacer que me como y rebañe el tarro que es mi cabeza.
Vuelves a estar entre los espacios de las letras, de mis letras.
Vuelves rebotando, no quieres pero no lo puedes evitar y yo me dejo y me deshago.
Intentemos no dejar que nos vuelva a pasar o fallarnos en el intento.
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